jueves, 30 de junio de 2011

Otros poemas (13)

Una de vaqueros en las Ramblas. Barcelona, 2011.


Sólo hoy

Un añil entre las nubes.
Habitar el presente.
Una flor chica entre la hierba
(blanca y amarilla).

Simplemente hoy,
arriba y abajo:
Ella, azul, blanco y ocre
(armónico y simple).

miércoles, 29 de junio de 2011

Otros poemas (12)

Cabezudos traslúcidos. Granollers, 2011

Una quimera

No pienso, no soy, no existo.
Es una sensación a flor de piel.
Me disuelvo lentamente
en un bienestar sin sobresaltos.
Con molicie. Con indolencia.
Al calor de una tarde de verano:
Me siento un niño, soy vanguardista
y sólo creo en el futuro.

jueves, 23 de junio de 2011

Otros poemas (11)

Plaza de la catedral traslúcida. Barcelona, 2011.

Los héroes

Los héroes son ellos y se dedican
siempre a las mismas cosas:
Una entrevista en el paraíso,
un paseo por el parnaso
una cita a ciegas en la niebla:
Son soberbios e inconscientes,
y van de aquí para allá
sólo por competir con las nubes:
No paran, no dedican un segundo
ni al pétalo ni a la flor:
Son ellos, son semidioses y hacen
siempre lo que quieren:
Son héroes y se dedican
siempre a las mismas cosas.

martes, 21 de junio de 2011

Otros poemas (10)

El experimento traslúcido. Granollers, 2011.

No lo tengas en cuenta

No sé pedir perdón,
lo siento. Sin embargo,
después, llueven palabras
que lo explican todo.

lunes, 20 de junio de 2011

Otros poemas (9)

Gigantes traslúcidos. Granollers, 2011.

La voz en un abrazo

Lo intento pero no puedo explicar
lo que escucho cuando no dices nada.
El silencio en tu sonrisa
dice que te necesito, en tus ojos
que nunca me dejarás, en tus manos
que me ayudarás si me caigo.
Cuando me abrazas ya no escucho nada,
lo intento pero no puedo explicar
lo que entiendo cuando no dices nada.
El silencio me dice lo inexplicable
en un abrazo; el silencio podría ser:
Cuando te marchas, y yo me quedo contigo.

domingo, 19 de junio de 2011

Otros poemas (8)

Cristalera de la Casa del Marqués. El Masnou, 2011

Petulancia

Quise ser siempre así,
como soy ahora.
Y si no lo quise,
me lo creo.

sábado, 18 de junio de 2011

Otros poemas (7)

Una pared de la Casa del Marqués. El Masnou, 2011

Semejanzas

En todas partes el sol es el mismo,
me digo cuando abro el cajón de la mesa
y encierro el que llevo en el bolsillo.

En todas partes sucede lo mismo,
me digo cuando la noche me vence
y el miedo se viene conmigo.

martes, 14 de junio de 2011

Otros poemas (6)

Aparador de la Casa del Marqués. El Masnou, 2011

Caminando

Sobre un territorio desconocido
dibujas un mapa de deseos,
y de encuentros, y de esperas.
Llegaste de la distancia
que separa a mi cuerpo de mi cuerpo,
y del vuelo circular de las golondrinas.
Indiferente a su vuelo, en tu viaje,
te diviertes caminando entre mis brazos.

lunes, 13 de junio de 2011

Otros poemas (5)

Cristalera de la Casa del Marqués. El Masnou, 2011

Cosas raras

No recuerdo lo que hablamos esa madrugada
porque no estaba.

Me he acostumbrado
a que me pasen cosas increíbles.
Ya no me dan miedo las cosas raras.
Siempre me pasan cosas insólitas.
Bueno, a veces no.
Pero es igual. Son raras, y me pasan.

Sobre mi cabeza
llueven pétalos de flores blancas cada mañana.

jueves, 9 de junio de 2011

Otros poemas (4)

Comedor de la Casa del Marqués. El Masnou, 2011

El aviso

Me has dejado todo
lo que necesitaba:
Dispusiste una flor
al borde de la mesa,
antes de salir de casa,
sin que nadie te viera.
Cuando la descubrí pensé
que era un mensaje.
Pensé que era una puerta
para entrar en otros mundos.
Pensé que era el botón de arranque
de algo mágico.

Me has dejado todo
lo que necesitaba:
Dispusiste una flor
al borde de la mesa,
para que me avise,
para que me abrigue,
me dijiste luego.
Si alguna vez se cae
me parece que lo pierdo todo,
por eso la vuelvo a colocar.
Para asentar mi mundo.
Así pasamos  el tiempo.

martes, 7 de junio de 2011

Otros poemas (3)

Zaguán traslúcido. Mataró, 2011

Al caer la tarde

Cuando la luz juega a despedirse;
cuando baila detrás de las casas,
y de los árboles, y de los montes.
Antes de que dé el último bis y desaparezca,
la custodio en ese juego de colores
al deslizarse por las montañas,
al trenzarse en los caminos y entre las nubes.
Bailamos sin parar hasta la despedida,
pero antes de que se disipen sus átomos
hago una foto del atardecer y me introduzco.