sábado, 21 de mayo de 2011

Aún sin título (85)

Bodegón con pinza y plátano. El Masnou, 2011

En posesivo

Tú.
Tú que conoces mis puntos cardinales.
Tú que haces de mi mundo algo más que una esfera.
Tú que me miras. Tú que me celas.
Tú que sin decir palabra enciendes la oscuridad.
Tú que me dañas. Tú que restauras mi vida.
Tú, que lindo es decir tú, y que soy sólo tú.

Tú, que bien me hace amar.
Tú, siempre tú. Eternamente tú.
Tú. Y yo.

4 comentarios:

Ambrosía ignota dijo...

Que bello suena el verbo amar cuando es también infinito en la luz de sus ojos reflejando los de la otra persona.

bonito poeta, me gusta sus letras son imágenes.

Gloria Reyna dijo...

Hermoso e intenso poema.
Como siempre me ha encantado tu escrito!!!
Besitos

Antonio Soto B. dijo...

Hola tocayo. Sin duda, no hay nada mejor que amar y ser correspondido. Y si esto es duradero, tarea nada fácil, puede uno sentir una felicidad casi plena. Buen texto.
Un abrazo.

Susana Inés Nicolini dijo...

Este post es una maravilla!!!