jueves, 5 de noviembre de 2015

Pasé por La Central (56)

 Bodegón en Jardines de Gracia. Barcelona. 2010.

Morir

Me cuesta creer que estés muerto
cuando tu olor sigue en el aire,
tu sombra en las paredes,
y tus zapatillas de cuadros bajo la cama,
en tu cuarto.
Me cuesta aceptar que estés muerto
cuando siento tu mano golpear mi brazo
mientras me miras sonriendo,
fingiendo una lucha entre los dos,
entre tú y yo.
Te echo tanto de menos hijo mío,
que quiero morir con la muerte;
morir con un grito mudo,
morir de una agudo dolor físico,
como la necesidad de aire bajo el agua.
Morir.
Sé que estás muerto y me cuesta creerlo. 
Creer.

2 comentarios:

stella dijo...

Después de leerte se me ha erizado la piel, no quiero creer que sea cierto y ese dolor te esté atrapando...venia a desearte feliz Navidad, pero...se me ha encogido el alma
Un abrazo amigo
Carmen

RoseMarie M Camus dijo...

Qué tristeza querido poeta. No sabía. Estas cosas tan difíciles no dejan salir las palabras. Quizás, un abrazo.