viernes, 28 de enero de 2011

Aún sin título (57)

Ca l´Estruch, Sabadell 2010

Soledades compartidas

Aquella mañana,
en esta esquina del mundo
donde nunca nieva demasiado
ni el frío es suficiente,
descubrí que su sonrisa
parecía un suspiro,
su soledad la mía,
su hálito mi esperanza.

Teníamos soledades compartidas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que diferente es la soledad compartida que la soledad solitaria.

Anónimo dijo...

Que diferente es la soledad compartida que la soledad solitaria.

Ayelen dijo...

Como dice el anonimo, se siente tan diferente, es un sentimiento compartido hasta las sombras.