Museo Thyssen, Madrid 2008
Un canto pequeño
¿Sigues ahí? No me dejes.
Hasta te busco en sueños,
¿dónde estás?
No ves cuánto aprecio
cada cosa que me haces.
Dame ese suspiro blanco
que llega como agua de mayo
y empapa de recuerdos
y sorprende desde atrás,
abrazando con dulzura.
Dame esas ideas, todas,
que llenan la cabeza
de sueños imposibles;
de los que no ves venir,
y de repente están alrededor.
Ya ves, te escribo,
aunque escribir no cura,
ni siquiera consuela,
pero ayuda a ordenar la pena,
a dar forma al dolor.
No ves como aprecio
cada cosa que me haces,
cada palabra que recojo,
cada idea que se concreta,
cada recuerdo que me abraza.