martes, 25 de mayo de 2010

Aún sin título (8)

Castellazo, Huesca 2010

El peso de la carga

Vivo esforzándome
por adaptar el ritmo
al peso de la carga.

Una y otra vez
me levanté y volví
a acompasar mi vida.

Y ya necesito sentir
la sangre a borbotones,
y el sol en la mirada.

6 comentarios:

Jose Zúñiga dijo...

En el camino, Antonio. A veces hay que sentarse, otras hay que sangrar las llaga de los pies. Este poema sabe de caminantes y derrotas.

CAS dijo...

y sabe de volverse a levantar... muy bello, disfruto leyendote.
un abrazo

Teresa dijo...

La vida te llama a gritos
Tu alma llena
Tu corazón vacío
Voces que reclaman,
Una sonrisa...

Muy bonito tu poema.


ღ°´¨)
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(¸.•´ (¸.•`ღ° ..:¨¨ღ°¨ღ°teresaღ°¨ღ°¨ღ°

emilio dijo...

Y siempre nos acomodamos...
debemos hacerlo, es la vida y no tenenmos otra.

Muy bueno. Un abrazo.

Miguel Vivas dijo...

Muy bueno amigo. un saludo!

Anónimo dijo...

Fantástico, como siempre un placer.