lunes, 23 de junio de 2008

Entreparéntesis (28)















Escaparate de lencería, Barcelona, 2008

Pongamos que era junio

Con una flor violeta de espliego
humedecida de saliva
os sequé vuestra flor más secreta,
oh, dama mía gentil,
y con ella, el alma.

La luna brillará
aún mucho tiempo
sin que volvamos a encontrarnos,
oh, dama mía galana,
por eso os besé en los labios largamente.

Tendremos sol raras veces
el resto es lluvia que nos moja,
que empapa los huesos,

oh, dama mía sutil,
y de los huesos llega hasta el alma.

No quiero desprenderme
de nada,
y todo esto,
oh, dama mía delicada,
no puede ser destruido.


Porque la paz,
a pesar de todo,
triunfa siempre,
oh, dama mía primorosa,
sobre el desasosiego.

Pongamos que era junio,
con una flor violeta de espliego
entre mis labios,
oh, dama mía extraordinaria,
os amé, sin modales.


16 comentarios:

un monton de palabras dijo...

conmovedor!

Anónimo dijo...

Me gustaría saber quien es el caballero, delicado que guarda con tanto mimo este amor del mes de Junio. Gracias

Producciones Bajo Presupuesto dijo...

Hermoso, como la lucha entre el amor y el adios.

Óscar dijo...

¿Tienes tú mi llave?

Anónimo dijo...

hola antonio, soy celia, la hija de
Eugenio y Pilar.
me he quedado emocionada de ver tu blog.
nada mas llegar a casa con el librillo de poemas tuyos que me diste los leí entretenidamente
mi madre y yo coincidimos en que
"quisiera" el pequeño y hermoso poema
es el mas bello de todos.
gracias otra vez por las fotos

Acción 90, Centro de Estudios dijo...

Celia, las gracias te las doy yo a ti. Me ha emocionado que seas capaz de emocionarte, de ver más allá, de crecer continuamente. Yo lo intento cada día y te aseguro que siempre es una experiencia única.

Anónimo dijo...

la paz triunfa por tradición y la constumbre de lo tenido durante años. El desasosiego implica amar sin modales y sin certeza

Anónimo dijo...

Me gusta arroparme entre tus palabras,me encuentro igual que c
uando era pequeña

Anónimo dijo...

nunca estás. Es más facil así

Antonio Marset dijo...

Anónimo, no sé quién eres; pero te aseguro qué sí me necesitas me encuentras. Aquí estoy.

Anónimo dijo...

Gracias Antonio

Antonio Marset dijo...

De nada.

Anónimo dijo...

Algunas veces hay que dar un paso

Antonio Marset dijo...

"Anónimo" te sigo diciendo que sí me necesitas, aquí estoy. Tú me conoces, yo no. Da el paso.

Anónimo dijo...

Gracias por estar ahí, si tengo ánimo daré el paso. Cuando leo tus escritos, tengo otra serenidad.Otra vez gracias.

Antonio Marset dijo...

De nada y recuerda, aquí estoy.